A buen gato, buen rato
La idea central es que se dice cuando los adversarios poseen idéntica fuerza. Por otra parte, aconseja una respuesta eficaz y bien dirigida a un buen ataque.
La idea central es que se dice cuando los adversarios poseen idéntica fuerza. Por otra parte, aconseja una respuesta eficaz y bien dirigida a un buen ataque.
El refrán transmite que conviene extremar las precauciones con las personas experimentadas. Por otra parte, en sentido general, se refiere a lo que resulta inadecuado o desproporcionado. También, también describe a la mercancía que se va a vender y a la conveniencia de darle una buena apariencia. En consecuencia, también puede aplicarse al matrimonio entre personas de edades muy diferentes.
La idea central es que cada cosa ha de complementarse con lo que le corresponde o necesita. De igual modo, aplicado a los humanos, el refrán indica también que todos pueden encontrar pareja. Además, del mismo modo, da a entender que lo más insignificante puede hacer su servicio en algún momento.
La lección que aporta es que nadie ha de pedir o reclamar más de lo que le corresponde, en especial si con ello perjudica a otra persona, pues cada uno debe conseguir lo que se merece.
Este dicho viene a decir que no es conveniente excederse en la frecuencia ni en la duración de las visitas a parientes y amigos para no cansarlos.
La enseñanza es que el trato dado a alguien debe estar conforme a su condición y categoría. También, el refrán puede señalar también la conveniencia de adaptarse a las circunstancias.
Se entiende que la cortesía aconseja tratar a cada uno de acuerdo con su categoría y merecimiento.
Se entiende que con ironía se usa para quienes, pese a tener que hacer algo de inmediato, se lo toman con calma. Asimismo, por ello, aconseja no tomarse tiempo para reflexionar.
La idea central es que quien consigue de improviso una posición elevada social o profesionalmente está muy expuesto a perderla de manera brusca y ocupar una posición inferior a la de la mayoría de la gente. Por otra parte, la pérdida de una buena posición socioeconómica resulta más dolorosa cuanto más elevada es.
Se entiende que puede suceder que algunos alcancen con rapidez una posición elevada y que la suerte cambie de tal modo que se quede en una posición muy inferior.
El refrán transmite que ante un problema grave, no hay que temer recurrir a medios enérgicos para encontrar la solución.
La lección que aporta es que igual que la resistencia de un animal de carga como la mula tiene un límite, hay que medir las fuerzas propias o ajenas para no excederse y echarlo todo a perder.
La idea central es que en sentido recto, se recomienda tener una buena dentadura para poder comer todo tipo de alimentos, en especial aquellos que están duros y que no queda más remedio que tomar para saciar nuestra hambre. También, en sentido general, muestra a adaptar los medios a la tarea que se va realizar, en función de la dificultad de lo que se va a intentar hacer. También, se recomienda decisión y esfuerzo para superar los obstáculos.
Se entiende que apunta la correspondencia inexistente entre los fines y los medios: una escasa inversión suele acarrear poco beneficio.
El mensaje es que hay que dar a cada uno el trato que corresponde a su conducta, clase o rango.
El mensaje es que la recomendación de comer con mesura las aceitunas para que no hagan daño lleva en un sentido más general a aconsejar ser moderados en todo, incluso en lo que es bueno.
La lección que aporta es que del mismo modo que no se debe forzar el caballo sin necesidad con la espuela ni con el bocado, no hay que importunar a los amigos ni abusar de su confianza, porque podemos cansarlos al menoscabar sus fuerzas y alterar su ritmo de vida, lo que puede hacer que dejen de atendernos.
Se entiende que apunta que las cosas tienen su precio y sus consecuencias, por lo que se debe obrar con sensatez y tino. También, se aplica el refrán para recriminar tanto a quienes gastan con exceso en algo que les reporta placer como a quienes dan por seguro algo ilusorio o a quienes obran sin previsión.
El refrán transmite que las personas ruines e incapaces de ser comedidas pueden abusar de la confianza que se les concede, por lo que se recomienda ser prudentes con la confianza que se da a algunas personas.
Este dicho viene a decir que en ocasiones, los poderosos acomodan e interpretan las leyes a su conveniencia, con el consiguiente quebranto.
Este dicho viene a decir que la presteza en florecer en primavera del almendro se contrapone a la maduración tardía del moral, en verano, y sirve para aconsejar calma cuando se ha de tomar una determinación, al tiempo que previene que en ocasiones las personas precoces se malogran.
La lección que aporta es que conviene elegir la vía más segura para huir de los peligros y ser moderado, para alejarse de los extremos que puedan resultar peligrosos.
La idea central es que se dice de quien no se conforma con la medianía, sino que aspira a algo de más calidad. Asimismo, con el refrán, se recrimina a quien es extremado: o todo o nada; o logra lo que anhela o renuncia a todo. Además, pero, puede suceder que, por esperar algo mejor, pierda una oportunidad razonable.
La idea central es que recomienda que cada uno debe relacionarse o juntarse con los de su misma naturaleza o condición, sin aspirar a más ni descender a menos. También, se puede decir también el refrán para recomendar a alguien que sepa estar en el lugar que le corresponde.
Este dicho viene a decir que la semejanza entre los esposos en distintos órdenes -carácter, edad, nivel social, gustos, etc. Por otra parte, - suele ser beneficioso para que no surjan dificultades al considerarse uno superior a otro e incurrir en desprecios que dificultan una convivencia armoniosa.
La lección que aporta es que el refrán recomienda la moderación en el comer, incluso si se trata de alimentos considerados exquisitos, pues, aunque sean buenos, pueden acabar por cansar. Además, en un sentido más general, sugiere que las cosas, aun siendo buenas, deben tomarse con calma, con el fin de no hartarse de ellas, pues no gustan que se repitan, se prefiere la variación.
El refrán transmite que conviene que cada uno se relacione y contraiga matrimonio con los de su categoría o con quienes tengan gustos parecidos.
El mensaje es que en amistad o matrimonio, recomienda relacionarse con los de naturaleza o condición similar.
La enseñanza es que del mismo modo que se necesitan buenos medios de locomoción y dinero para realizar un largo viaje, no se debe emprender algo arduo sin contar con los medios adecuados.
La lección que aporta es que recomienda buscar pareja de la misma posición social o económica y, de este modo, se evitarán las críticas.
La enseñanza es que hay quienes no saben poner freno a su apetito y enferman, hasta el extremo que sólo recuperan la salud mediante la dieta.
La lección que aporta es que con buenos condimentos se obtiene una buena comida. En consecuencia, del mismo modo, quien posee buena condición hará buenas obras. Asimismo, en sentido general, se usa para la relación existente entre la calidad de algo y su materia prima.
El mensaje es que de la vida que uno lleve depende el fin que tenga. Por otra parte, las costumbres determinan en gran medida el tipo de vida y el probable final de cada uno.
El refrán transmite que para soportar las fatigas del camino, son necesarias una alimentación y una bebida adecuadas. De igual modo, contando con lo básico para estar alimentado, se puede emprender viaje. En consecuencia, en un sentido amplio se aplica al trabajo, pues el refrán muestra que, para hacer un buen trabajo, se debe contar con los medios adecuados. Además, si se pasa hambre, mal se puede trabajar. En consecuencia, alude también a la conveniencia de cuidar del sustento de quienes trabajan, para que cumplan satisfactoriamente sus obligaciones.
La lección que aporta es que denota la gran influencia que ejerce en las costumbres de un pueblo o de una comunidad el comportamiento de quien los gobierna. También, por eso, recomienda a los gobernantes actuar con honestidad y a los súbditos elegir bien a sus gobernantes.
Se entiende que previene contra la prodigalidad. Asimismo, el que da sin medida ni cabeza puede verse en necesidad, por lo que se debe ser generoso con medida.
La lección que aporta es que cuando se emplean elementos de calidad, el resultado es satisfactorio. En consecuencia, se aplica también cuando entre la ascendencia y la descendencia existe una relación de calidad.
Se entiende que apunta que, de la casa rica, son buenos hasta los desperdicios. También, en sentido general, también describe a personas.
La enseñanza es que los hijos heredan las cualidades de sus progenitores.
El refrán transmite que con frecuencia se exagera la riqueza o el linaje de alguien.
La idea central es que recrimina los abusos alimenticios, tan dañinos para la salud.
El mensaje es que se emplea cuando alguien obsequia pródigamente con lo de los demás, precisamente porque a él no le supone gasto o pérdida. En consecuencia, recrimina irónicamente los excesos o las exigencias de ciertas personas. Asimismo, cuando no hay que pagar, la gente no suele poner límite a su afán de acaparar.
La enseñanza es que se refiere a la relación existente entre la causa y el efecto, concretamente, la calidad del resultado.
El mensaje es que la evidencia de que es necesario tener la materia prima para confeccionar artículos de dicho material sirve para afirmar que, si se tiene lo principal, todo está resuelto, pues resulta más fácil conseguir lo secundario o accesorio.
La idea central es que resulta difícil guardar un secreto tras haber abusado de la bebida.
La lección que aporta es que previene contra los gastos sin control. En consecuencia, después de la abundancia no es raro que venga la necesidad.
El mensaje es que muestra que Dios ayuda de acuerdo con la necesidad.
La idea central es que manifiesta el daño que causa en el entendimiento el exceso de bebida alcohólica.
El refrán transmite que censura de quien, por abuso de confianza, se comporta inadecuadamente.
La lección que aporta es que del mismo modo que esta poderosa rapaz se alimenta de piezas mayores que los insectos, hay quien rechaza ciertos menesteres por considerarlos impropios de su categoría.
La idea central es que los productos con buena reputación o de excelente calidad no necesitan propaganda ni ser examinadas. También, antiguamente era un modo de ensalzar un producto, pero modernamente alude más bien a la modestia y a la discreción.
El mensaje es que las cosas valiosas ocupan poco espacio. De igual modo, aplicado a las personas, el refrán contiene un elogio de las personas de talla pequeña, pues sostiene que la pequeñez física puede corresponder a personas con grandes cualidades morales.
El refrán transmite que una mercancía de buena calidad se vende por sí sola.
La lección que aporta es que muestra que se debe guardar un equilibrio entre la ayuda que se ofrece a los demás y las propias necesidades, pues hay que ser generoso sin olvidar las necesidades de uno mismo. Asimismo, alude también a la prudencia que se ha de tener para no ser ni demasiado pródigo ni demasiado avaro al dar algo.
La enseñanza es que recrimina a quien modifica sus costumbres relajadas cuando carece de fuerza para seguir con ellas.
La enseñanza es que conviene alejarse de los excesos y acercarse al término medio, lo que resulta siempre deseable.
La enseñanza es que apunta las cualidades preferibles de una y otra profesión. En consecuencia, el médico necesita experiencia lo, que se traduce en años de ejercicio, mientras que el barbero necesita tener el pulso firme para no cortar a quienes arregla la barba o el pelo, y eso se tiene mejor cuando se es joven.
El mensaje es que se critica a quien finge comprar barato por soberbia. Además, también indica el refrán que, si bien uno puede engañar a los demás, no puedo hacerlo con uno mismo.
El refrán transmite que quien tiene faltas censurables debe ser moderado en la crítica a los demás.
La enseñanza es que los excesos no son convenientes, ni siquiera en lo bueno.
El mensaje es que un mediocre parece bueno entre gente sin ningún valor. Por otra parte, en un sentido más amplio, se usa para lo que es mediano y parece bueno entre lo malo.
La lección que aporta es que hay dificultades o disgustos en todas partes y circunstancias.
La idea central es que se emplea cuando hay demasiadas personas en un lugar y llegan más. En consecuencia, en un sentido más amplio, se aplica cuando hay exceso de algo malo y todavía aumenta en perjuicio de uno.
El mensaje es que se trata de un refrán gastronómico que, empleado en sentido más general, puede referirse a las cosas de calidad y a los beneficios que conlleva usarlas.
El mensaje es que se abusa con facilidad de la persona de carácter demasiado blando o complaciente, por lo que resulta perjudicial la mucha suavidad y complacencia.
El mensaje es que se emplea cuando alguien se interesa demasiado por conocer todos los detalles de un tema.
El refrán transmite que recomienda no abusar de la bondad, de la confianza de quienes más no quieren o estiman, porque puede engendrar desprecio.
La lección que aporta es que aconseja evitar los excesos de la bebida y la lujuria.
Se entiende que la calidad de personas, animales y objetos no radica en su tamaño. Asimismo, con frecuencia, el tamaño mediano y las proporciones armoniosas son más estimadas, como sucede con las sardinas no tan grandes, de espinas menos gruesas y bocado delicioso.
El refrán transmite que recomienda no ser excesivamente bueno, para evitar los posibles abusos.
La lección que aporta es que quien compra género de mala calidad y poco durarero, por ser barato y con la intención de ahorrar, deberá con el tiempo comprarlo de nuevo. De igual modo, por eso, se recomienda adquirir género de mejor calidad, aunque sea más caro que el género ordinario.
La enseñanza es que elogia la calidad de lo que está bien acabado o realizado con tiempo. También, por eso, muestra sus características positivas.
La idea central es que apunta que, con frecuencia, el exceso molesta incluso si se trata de algo muy agradable.
La lección que aporta es que denota que unas cosas se compensa con otras. De igual modo, también puede significar que lo que se ahorra por un concepto se gasta por otro, por loq ue viene a ser lo mismo.
El refrán transmite que en ocasiones, puede suceder que dos actitudes opuestas presenten entre sí más semejanzas que otras más moderadas.
El mensaje es que la cena abundante y sin moderación resulta perjudicial para la salud.
La enseñanza es que a veces puede más la fortuna y dicha de un individuo que su propio mérito (DRAE, 1914, 1925). De igual modo, la complacencia y amor se fundan muchas veces más en la casualidad que el mérito (Terreros).
Se entiende que se emplea cuando lo principal tiene menos valor que lo accesorio.
El mensaje es que recomienda que es preferible excederse a no llegar.
La lección que aporta es que es preferible la calidad a la cantidad, porque lo despreciable de algo bueno es preferible a lo aceptable de lo despreciable.
Este dicho viene a decir que recomienda ser moderado en la comida para no enfermar por exceso.
La enseñanza es que es preferible la calidad a la cantidad.
La enseñanza es que el exceso de desenvoltura causa desprecio.
La lección que aporta es que se dice el refrán para discupar alguna torpeza.
El mensaje es que del mismo modo que se considera necesario el pan, resulta imprescindible que una colectividad esté dirigida por alguien. Por otra parte, en general, recomienda no prescindir de lo principal.
Este dicho viene a decir que previene que el tocino da buen sabor a un cocido, del mismo modo que un buen predicador debe valerse de la doctrina de San Agustín, si quiere hablar con fundamento teológico. En consecuencia, se emplea para explicar que algo no es perfecto porque falta lo esencial o para criticar a quien siempre habla de lo mismo. También, se puede utilizar también con un sentido irónico, para motejar a quien siempre habla de lo mismo.
La idea central es que en ocasionees, para lograr algo importante, se debe estar dispuesto a gastar una cantidad no muy grande.
La enseñanza es que no se puede tener todo en esta vida, pues todo tiene sus inconvenientes.
Este dicho viene a decir que en este mundo, todo tiene alguna imperfección, por lo que conviene ser tolerantes y tomar las cosas como son.
El refrán transmite que tanto la resistencia física como la capacidad mental tiene sus límites y, si se cometen excesos, se llega al agotamiento.
El mensaje es que da a entender que lo que carece de lo necesario no aprovecha o que resulta necesaria la presencia de todas las cualidades para llegar a la perfección.
La idea central es que aconseja no ser pródigo en dar limosnas.
El mensaje es que la mesura en el beber es precisa, si no se quiere perder la discreción en el hablar.
La enseñanza es que quien lleva una vida desordenada tiene, habitualmente, un fin desastroso.
Este dicho viene a decir que el exceso de sumisión y humildad lleva a la bajeza.
El mensaje es que da a entender que la perfección no existe en el ser humano.
Este dicho viene a decir que para llevar una vida desahogada, se recomienda mantener un equilibrio entre lo que se tiene y lo que se da.
La idea central es que si se quiere tener una vida sin enfermedades, conviene adoptar las prácticas y precauciones de las personas ancianas, en particular no ir desabrigado.
Este dicho viene a decir que con el refrán, se anima a aprovechar el tiempo al máximo. Por otra parte, también se emplea para disculpar algún exceso que se va a cometer.
La idea central es que además del sentido recto, se emplea para dar a entender que alguna cosa es totalmente diversa, impertinente y fuera de propósito para el caso.