La idea central es que penaliza al cómplice y no sólo al ejecutor de una fechoría.
"Quien malas mañas ha, tarde o nunca las perderá"
"No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida"
"Algo tendrá el agua cuando la bendicen"
"Cosa fea, ni se haga ni se aprenda"
"Quien ruin es en su tierra, ruin es fuera de ella"