El mensaje es que nadie puede confiarse en su sagacidad, porque siempre hay alguien que lo supera.
"Dando gracias por agravios negocian los hombres sabios"
"Manos duchas comen truchas"
"El hambre agudiza el ingenio"
"Labrandera buena, hebra pequeña; labrandera mala, hebra de a vara"
"Mundo redondo, quien no sabe nadar, vase al fondo"