La lección que aporta es que para atraer la voluntad de alguien, lo mejor es la dulzura.
"La buena obra, a quien la hace se torna"
"Haz bien y no mires a quién"
"La oveja mansa, cada cordero la mama"
"Quien te da un hueso, no te quiere ver muerto"
"No basta ser bueno sino parecerlo"