La idea central es que una buena economía exige administración juiciosa, esto es, ganar y guardar.
"A padre guardador, hijo gastador"
"Un grano no hace granero, pero ayuda al compañero"
"Agosto y vendimia no es cada día, y sí cada año; unos con ganancia y otros con daño"
"Quien come y condesa dos veces pone la mesa"
"Cual el año, tal el jarro"