"Buey viejo, surco derecho"
El refrán transmite que del mismo modo que el buey acostumbrado al arado no se tuerce, una persona realiza bien una actividad por haberla hecho durante mucho tiempo. Asimismo, se aplica el refrán a quien desempeña bien su oficio por su inteligencia y la experiencia adquirida durante años. Además, se dice también para elogiar las cosas viejas, porque con frecuencia son más provechosas y útiles que las nuevas.