"Todos somos hijos de Eva, sino que nos diferencia la seda"
La lección que aporta es que el refrán alude a la igualdad de todos los seres humanos como tales, salvo por la apariencia externa o por algo accidental. Por otra parte, pese a tener todos un mismo origen, las clases sociales se distinguen por la educación y las riquezas. Por otra parte, el refrán puede tener el sentido de que nadie debe sentirse superior a los demás porque la única diferencia es muy superficial, la vestimenta. En consecuencia, previene que no nos fiemos de las apariencias porque las reacciones humanas no se dominan fácilmente y personas ilustres y distinguidas pueden cometer iniquidades como cualquiera.