Se entiende que si uno no quiere equivocarse, debe tener mala opinión de los demás.
"A salvo está el que repica"
"Dijo el asno al mulo: 'Anda para allá, orejudo'"
"Vemos la paja en el ojo ajeno, y no vemos la viga en el nuestro"
"Ande yo caliente, y ríase la gente"
"No te rías del mal de vecino, que el tuyo viene de camino"