La lección que aporta es que resulta más fácil el engaño si se lleva a cabo con luz escasa.
"De mí te reirás, pero de mi dinero, no"
"Quien lazo me armó, en él cayó"
"A la luz de la vela, no hay mujer fea"
"A otro perro con ese hueso"
"Gran tocado y chico recado"