"La viña y el potro, críelos otro"
La lección que aporta es que tanto la viña como el potro causan trabajo y gastos, por lo que no resulta recomendable tenerlos. Por otra parte, de modo general, el refrán alude a las dificultades que entrañan los principios, por lo que se aconseja servirse de las experiencias ajenas para emprender cosas arriesgadas.