"El que a los treinta no asesa no compra dehesa"
El refrán transmite que alude a la edad en la que ya se debe haber adquirido una madurez mental y haber elegido un buen oficio porque, de lo contrario, no se logrará cierto bienestar. Además, previene también contra los que aplazan asumir responsabilidades laborales y de otra índole.